domingo, 22 de octubre de 2017

Legía


(Relato ganador del #DoReMicrosViajero de ME SUENAN TUS LETRAS de Septiembre)



   Mis lumbares piden clemencia y los discos vertebrales se esfuerzan por no reventar. Todo esto no estaría pasando si la Jenny no se hubiera hecho la estrecha conmigo en la fiesta del Lucas. Todo el mundo sabe que esa maldita zorra se la chupa a todo el instituto y ahora quiere hacerse la inocente.. Pero ¡joder!, como me quede clavado en esta postura no sé como coño voy a explicárselo a mi vieja cuando llegue a casa… pero… ¡joder! Lo necesito tanto. Todos hablan de ello en clase, todos vacilan que han tenido la polla dentro de una boca, pues bien, yo la voy a tener dentro de mi propia boca, y la verdad, tampoco creo que vaya a haber tanta diferencia.
   ¡Joder! por fin la alcanzo y la verdad ¡esto está de puta madre! ¡Joder! Tengo el diafragma tan presionado que se me van a salir los pulmones por la boca en cualquier momento, pero ¡hostia!, he de reconocerlo ¡que bien la chupo! Madre mía, no sé por qué coño no explican esto en las clases de educación sexual del insti en vez de tantas gilipolleces de responsabilidad y respeto, porque yo ahora mismo me tengo mucho respeto y me la estoy chupando que da gusto –nunca mejor dicho-, y además me quiero más que nadie.
   ¡Dios! Noto la forma de mi polla dentro de la boca, es sensacional, además, no me corto en recorrer hasta el último recoveco del capullo con mi lengua, provocando una sensación de quemazón que me llega hasta la columna vertebral, y es tan buena, que estoy seguro que la Jenny no se la ha hecho sentir a nadie por muy larga que sea su lista de comepollas oficial del insti.
   ¡Sí! Mi cuerpo empieza a relajarse y esta nueva elasticidad me permite llegar más allá, ¡Madre mía! Empiezo a meterme mucha más caña, no te puedes imaginar de qué manera me estoy follando mi propia boca… y lo peor de todo, me encanta… ¡Joder! Que quiere decir esto ¿que a partir de ahora me va a gustar comer pollas? ¿Y si termino de rodillas en cualquier gasolinera chupándole la polla a camioneros con poca higiene personal? O peor aun ¿Y si le acabo quitando el puesto de comepollas oficial a la Jenny? ¡Joder! Pero es que la chupo tan bien.
  Es curioso, puedo verme los huevos desde abajo en esta postura… ¡Joder! Voy a correrme de un momento a otro ¡mierda! ¿Será muy de maricón correrte en tu propia boca? pero es que no puedo parar… ¿Y si me dan arcadas al tragármelo  o se me queda el olor en el aliento para el resto de la tarde? Además ¿qué sabor tendrá? Según la Jenny tiene sabor salado, pero cuando leí “Como se hace una chica” de Caitlin Moran, su protagonista decía que sabía a lejía… ¡No puedo correrme en mi propia boca! ¿Pero qué coño estoy haciendo? He de parar ya… sí, ya paro… ya paro… ya… ¡Mierda!... Caitlin Moran tenía razón.