miércoles, 20 de mayo de 2015

Cabrón y conciso


hoy el día ha despertado como yo,
cabrón y conciso,
las pocas ganas de vivir
se me han clavado en el interior
igual que una piedra dentro del zapato,
recordándome lo poca cosa que soy
bajo tanto cielo sobre mi cabeza,
puede que sea hoy el día en que encuentre
esa frase de oro,
o puede que simplemente
sea otro día más de retener las arcadas
e impregnar la ropa
con todo este olor que desprenden
las arrugas en la cara
y las entradas en el pelo,
que jodida es la madurez,
con toda esa puta gente mirándo
de reojo y diciendo entre dientes
-Cámbiate de ropa, tápate los tatuajes, da ejemplo a tus hijos-
ya no queda un ápice de rebeldía en mis intestinos,
la misantropía me revienta las arterias,
muta y se multiplica en este tumor
con metástasis cerebrales,
el ruido,
la calle,
las personas caminando con sus rostros,
su patoso gesticular comunicativo,
sus asquerosas vidas mezclándose con mi asquerosa vida,
no hay letras para describir todo esto,
no hay versos suficientes para expresar
el desprecio hacia esa vagina que me expulsó
al mundo sin permiso,
pero siempre me queda la soberbia
actuación que represento en esta tragicomedia
que es mi existir diario,
largo camino a ninguna parte.