jueves, 28 de mayo de 2015

Sin dormir contigo (para Romina)





no puedo dormir,
tu ausencia aun está caliente en tu lado de la cama,
intento en vano no dejarme embriagar por el olor
que dejó tu cuerpo entre las sabanas,
te respiro y muero,
muero porque te necesito incrustada en mi cuerpo
sediento de tenerte, de morderte,
de tocarte hasta la desesperación que domestica
la bestia de mis sentimientos,
pero solo hay sábanas con tu olor esta noche,
e insomnio probocado por la falta de tu presencia,
por la loca idea de poseerte en intervalos de tiempo de toda la vida,
¿pero qué es toda la vida si durante un segundo me faltas?
me acurruco como un perro abandonado
extrañando las caricias de su amo,
ni el tiempo en su afan de envejecer podrá curar
mi enfermedad de ti,
esta algia por quererte y ser querido,
este dolor dulce y voluntario de amarte,
esta necesidad de querer ser parte de tu ser
y tú solo ser conmigo.