sábado, 20 de junio de 2015

Maullido


no soy el ángel guardián de nadie,
imposible proteger con estas manos
que destrozan todo lo que tocan,
corromper no es dificil,
solo hay que existir como
esa basura no reciclable
que tarda mil años en descomponerse;
gotea el tiempo en cada arruga
de mi ceño fruncido,
sudo a cada paso,
el castigo de vivir es implacable,
amigos, familia, recuerdos...
todo envejece y se desmorona
como madera carcomida,
mejor no encajar en el molde,
caminar entre ratas,
respirar el aire que ensucian los pájaros,
convivir con las voces
que llenan los vacíos de mi cerebro,
pasar de largo ante todo;
nadie quiere estar a mi lado ,
no les culpo,
solo soy basura
que no se descompone,
un simple gato moribundo
en cualquier callejón
del infierno.