viernes, 26 de junio de 2015

Relleno de plumas




después del insomnio
me evado de mis infiernos personales
magnificando la imagen
de mi infancia,
creyendo inocente la niñez
que viví asfixiando con la almohada
sentimientos irreversibles,
el recuerdo se deja follar
por la necesidad de haber sido infante,
me invento un pasado
que poder recordar con cariño,
padres, amigos, navidades con regalos,
la mentira me perfora lentamente el estómago
igual que una úlcera caprichosa;
noche tras noche la muerte
me acuna acongojado,
me besa en la frente,
limpia el vómito de mis labios,
aprieta las correas de esta camisa de fuerza
impidiéndome saltar por la ventana,
-mira mi amor, los pájaros ya no vuelan-
duermo sobre un jergón relleno
de las plumas de sus alas,
de sus cuerpos muertos,
de sus cantos ahogados,
ya no quiero volver a ser niño,
rocía con gasolina este infierno
para que arda rápido.