martes, 7 de julio de 2015

Divina comedia de un patético comediante

      


         
              1
        INFIERNO 
  (en cualquier lugar)

he estado en el infierno,
lo he vivido
créeme,
y lo reconozco en esta playa
tostándome al sol
mientras juego con los dedos
en la arena;
lo siento en el olor
a urinario sucio en cualquier
bar de mala muerte;
lo noto en las mamadas
de putas desdentadas
con labios leporinos;
el infierno está
en este sudor de noche
de verano;
el infierno se te agarra
una vez que has estado en él
como una amante desquiciada
con ganas de follarte;
el infierno nos rodea
aunque lo ignoremos;
está en la mirada de reproche
de tus hijos;
en cada uno de los pasajeros
del metro;
en el sonido de este bolígrafo
rasgando el papel;
en los poemas de Neruda;
he estado en el infierno;
he vivido en el infierno;
he comido infierno;
he meado infierno;
el infierno pasa ante mí
en autobuses repletos de
desempleados cabizbajos;
el infierno nos mastica
como a chicles gastados
sin sabor ninguno;
me seca la mente
impidiéndome escribir poemas;
solo hay una palabra
que se repite en mi cabeza
   infierno,
               infierno,
                           infierno;
salí del infierno y me dijeron :
-"tranquilo, el infierno no existe."
volví a caer en el infierno;
volví a chutarme infierno;
vuelvo a escribir
sobre el infierno.

               2 
      PURGATORIO
(purgando existencias)

se acaba el ciclo 
sin llegar a cerrarse,
el fin 
al alcance de la mano,
miro paciente
como se acerca
el extremo opuesto de la linea,
billete
solo de ida,
ma apeo del tren
con mi único equipaje
en el interior 
de mis bolsillos (mis manos sudadas);
es la estación terminal 
del trayecto,
en el exterior
no hay caminos,
y si los hubiera
no llebarían a ninguna parte;
me apetece mirar hacia atrás,
estoy jodido,
el reloj siempre marca 
la misma hora,
una inexistente
que no reconozco,
el tren no puede regresar,
no existe vía tras él,
me siento en el andén
y espero,
nadie me avisó
de que purgar mi existencia
fuese tan aburrido.

               3

         PARAISO
(ascensión inapetente)

estoy en el cielo;
mientras ella esté encima
y yo dentro
estaré en el cielo,
mientras tenga dinero suficiente
para dejarle en la mesita de noche
seré su hombre
más amado,
su fornido guerrero,
su amo apasionado,
su dios idolatrado;
mi cielo se llena
de ángeles con tacón de aguja
y lencería barata,
cada noche los serafines me idolatran
por veinte euros la hora;
estoy en el cielo
apestando a vino barato
y vómito gran reserva,
contando las mellas
de mi dentadura
como  si de muertos marcados
en la culata de mi revolver se tratase,
mi escroto se seca
al sol
si la noche no me ampara;
estoy en el cielo
huyendo de aldeanos
armados con antorchas y hachas,
haciendo el amor
con la flacidez 
de mi abdomen,
mi cansancio generalizado
y esta berga
cada vez menos erecta;
en el cielo
los querubines cantan
mientras buscan en la basura
algo que echarse en la boca
(desperdicios y rechazos sociales);
estoy en el cielo
perdiéndolo todo
sin darme la gana
de luchar por nada,
las ratas educan 
a nuestros hijos
en el noble arte
de ser menos que la mierda;
estoy en el cielo,
tú me lees
y yo te desprecio,
¿quién habló de ascender al paraiso?

(...y Virgilio sigue sin aparecer...)