domingo, 2 de agosto de 2015

Restos de esperma



hace un semana que está nublado,
el sol ha decidido quedarse
al otro lado de las nubes
a salvo de seguir viendo 
tanta basura tirada por el mundo;
una chica pasa a mi lado,
yo miro como la ropa
se le ajusta al cuerpo
a causa de la brisa insinuando
sus curvas,
y pienso, si está bien que la mire
mientras su madre
sigue viéndola como a la bebé
que amamantaba
y la mía sigue envejeciendo sola
en su casa,
si no hago mal mirándola
mientras su último desayuno
se convierte en mierda
dentro de ella
o en el interior de su vagina
todavía queda restos de esperma
de alguien más afortunado que yo;
quizás me voy ahí arriba,
con el sol,
a esconderme detrás 
de las nubes.