sábado, 31 de octubre de 2015

Canción de cuna


los párpados pesan,
cumplo la condena del cansancio
sin opción
a un mísero tercer grado;
el bolígrafo,
fatigado,
deja sobre el papel
garabatos ilegibles
que un día soñaron
ser palabras;

¿alguna vez te has creído que vas a vivir de ésto?

¿piensas que tu mierda le interesa a alguien?

hay demasiadas 

cuchillas de afeitar en el lavabo
llamando a mis venas,
tantas, como versos no leídos
o grasa acumulada
en mi abdomen;

¿no vas a hacer nada de provecho con tu vida?

no eres tan viejo cómo para estar todo el día ahí tirado.

la voz se marcha

malhumorada
hacia su trabajo,
mi cansancio se queda aquí sentado
frente a éste escrito
de mala caligrafía.