martes, 20 de octubre de 2015

sin ganas de excretar


excretar es lo peor del mundo,
pero tener el excremento dentro,
eso,
mata a cualquiera,
toda esa masa de mierda
recorriendo el organismo,
secándose,
endureciéndose,
creando fecalomas dolorosos de evacuar
como un parto;

no soporto la idea

de mis seres queridos abrazándome,
mis hijos besándome,
mi mujer haciendo el amor conmigo
sabiendo que está dentro de mí, 
acariciándome por dentro,
apestando;

de nada sirve expulsarlo,

cada defecación pone en marcha
de nuevo el proceso,
incluso en el momento
de la excreción
ya suele haber
otro excremento en plena creación,
macerando a fuego lento,
alimentándose de toda nuestra mierda interior;

por mucho que nos esforcemos

siempre volvemos a ser
los mismos.