jueves, 31 de diciembre de 2015

Soportando la noche


apelo a la noche
el derecho de fumarme la soledad
en papel de plata,
de tenerla silenciosa a mi lado
igual que una amante asustadiza
a la espera de un  movimiento brusco
de mi cuerpo,
de reventar mis venas
con chutes de aislamiento 
demasiado puro
para que lo soporte mi psique
entretenida escribiendo mierdas
mientras apoya el papel
sobre los versos de algún otro poeta;

en el exterior

millones de cuerpos se revuelven
es sus camas,
simples larvas,
crisálidas amortajadas
que se abrirán 
vomitando centenares de personas,
enloqueciéndome,
bombeando sangre con sus
jodidos corazones,
nombrándome con sus voces a lo lejos,
las escucho,
las escribo,
y pienso si la misantropía
tendrá figura femenina
y me follará despacio
hasta que llegue la mañana;

otra noche más

echada a perder
en compañía de mi colon irritable,
no sé cuantas más
podré soportar.