jueves, 17 de diciembre de 2015

Sudando el vestido


se escurre en un vestido ajustado
mientras enfunda sus afiladas piernas
en unas suaves medias de lycra,
perfila sus ojos con rímel
para destrozar de una mirada
al primer inocente
que se cruce en su camino;

es noche de chicas,

se marcha tras un apresurado beso de despedida,
su risa llega hasta la ventana
bromeando con alguien por teléfono,
sus tacones dejan un dulce sonido erótico
por toda la calle;

me quedo aquí, en silencio,

incrustado frente al televisor
con el mando a distancia entre las manos
calculo mentalmente cuanto hace 
que no la satisfago sexualmente,
intentando distraerme 
con cualquier programa televisivo
que me haga olvidar;

me voy a dormir

con la imagen mental de su cuerpo sudado
dentro del vestido
mientras baila en cualquier discoteca,
puede que con alguna copa de más
y conmigo de menos;

volverá al amanecer

sin molestarse en despertarme,
de sobra sabe que  mi cuerpo
ha envejecido lo suficiente
como para que mis erecciones duren menos,
mis orgasmos sean más insípidos
y eyacule cada día más despacio;

intentaré tener el desayuno preparado

para cuando despierte,
y no molestar demasiado.