jueves, 28 de enero de 2016

Llegando a ser yo mismo


-entonces ¿no lo hiciste?

-no.


-pero si no era un recital, tan  sólo un  compañero de trabajo que  te pidió que le    leyeras uno de  tus poemas.


-pues no lo hice.


-¿me estás diciendo que no te  atreves a  recitar tus  propios poemas?


-no, no es éso.


-¿entonces?


-sencillamente no necesito  hacerlo.


-pero éso es como si  una estrella  del rock  no se atreviera a  cantar sus propias  canciones.


-no es lo mismo, la música se hizo  para ser  escuchada,  la literatura, para ser leída.


-¿sabes? así nunca llegarás a ser  alguien.


-ya soy alguien.


-¿sí, y quien eres?


-soy yo.


-pues éso, que no eres nadie.


y me quedé allí siendo nadie,

malgastando tinta sobre la hoja
en blanco,
escribiendo versos
que nunca recitaré,
palabras y palabras
que jamás serán leídas,
maltratando la libreta
con mi torpe caligrafía
en otro intento suicida
de no llegar nunca
a ser nadie.