viernes, 12 de febrero de 2016

A la mierda el mar


no suele gustarme el mar,
no le encuentro lo bonito
a quedarse mirando
esa grandísima y asquerosa
masa de agua,
por mi parte
prefiero
observar como me cae la caspa
sobre un jersey negro
al rascarme la cabeza
o
esa arruga que se le hace
entre los pechos
a las chicas con tallas considerables
de sujetador,
pero hoy está distinto,
hoy las olas rompen
con cierta mala leche 
contra la orilla diciendo
-cabrones, voy a joderos a todos-
-en una de éstas os acabaré   amargando la existencia-,
mañana estará calmado otra vez
sin haber jodido a nadie
y volverá a ser una mierda
mirarlo de nuevo.