jueves, 3 de marzo de 2016

Hacerlo, ¿para quién?



para las madres con las manos
quemadas por freír huevos
a sus hijos incapaces de emanciparse;

para los mecánicos 
con la grasa tatuada bajo las uñas 
y más facturas que coches por arreglar
en el taller;

para el conductor del metro
consumiéndose de túnel en túnel
cansado de arrastrar almas al infierno
siempre por la misma vía;

para los hijos que las taquicardias
dejaron mudos por soportar
noche tras noche
las borracheras de sus padres;

para los padres borrachos
incapaces de ver la niñez muerta
de sus hijos más allá de la botella;

para las mujeres hartas 
de limpiar la sangre del suelo
que otros derramaron 
de quirófano en quirófano;

para los que buscan una salida
en las luces parpadeantes
de una tragaperras,
pero a las horas encuentran 
una cárcel en el fondo vacío
de sus monederos;

para las personas que la jubilación 
les trajo incontinencia urinaria y soledad
para el resto de sus vidas;

para las que no tuvieron más remedio
que dar de comer a sus hijos con la vagina,
a costa de rechazo social
asiduos controles de VIH;

para las chicas que tienen hipersexualidad
y se sienten putas porque los chicos
las señalan;

para ésos chicos que haciéndose los hombres
con la polla en la mano,
se masturban avergonzándose de su virginidad,
soñando con esas chicas;

para los ex-matones de colegio 
que ahora sufren el remordimiento
de tanto abuso agachando la cabeza
ante sus jefes, ¿quién manda ahora?;

para todos ésos que en la hora 
del recreo ofrecían el bocadillo
a  cambio de su integridad física,
pero siempre acabaron recibiendo ostias, 
(gracias por no perder la esperanza);

para los escritores anónimos,
que aún sabiendo que jamás serán leídos, 
cada noche roban horas al sueño 
y tinta a sus bolígrafos
¿acaso sabemos hacer otra cosa?;

para los que encuentran un hogar 
en el interior de una caja de cartón 
dentro de cualquier cajero automático siendo invisibles para el resto de mortales;

para las parejas que deciden
no engendrar a su primogénito 
después de revisar la lista de gastos;

para todos los que se cansaron
de poemas de amor decidiendo sacrificar la rima
por la crudeza,
la vida puede ser tan bella y tan puta;

para ti que lees ésto
pensando que es la peor mierda
que has leído,
como lo último que leíste mío, 
como lo próximo que leerás;

para mí, 
para mí no,
la verdad es que para mí 
hace mucho que dejé
de hacerlo.